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Jueves 03 junio del 2010
Los origenes de esta celebración religiosa se remontan al año 1264, fecha en la que el Papa Urbano IV instituyó la fiesta como una bula.
Sería en 1317 cuando se incorporaría la procesión a esta conmemoración eucarística. Desde la víspera del Corpus, las calles del centro de Sevilla se engalanan para recibir la festividad de la eucaristía.
Así, balcones, altares y escaparates se convierten en centro de atención de propios y extraños en plazas y vías como Chicarreros, Álvarez Quintero, Avenida de la Constitución o Francos, entre otras.
En este sentido destaca la ornamentación de la Plaza de San Francisco. Hoy en día, la procesión de la Custodia de plata de Juan de Arfe, inicia su recorrido en la Catedral muy temprano, acompañada por representaciones religiosas, políticas y sociales.
Esta procesión es precedida por pasos con imágenes del Niño Jesús, la Inmaculada, San Fernando, los obispos San Leandro y San Isidoro, y las Santas Justa y Rufina.
Con motivo del Corpus, la Catedral ofrece el popular baile de los Seises. Una tradición que arranca en el siglo XIII y que se mantiene totalmente fiel a sus orígenes.
De esta manera, un conjunto de diez niños ejecutan una curiosa coreografía acompañada al son de las castañuelas y de una orquesta. Su vestimenta recuerda a la de los pajes: de color rojo con calzón corto blanco y sombrero de plumas, y celeste en la fiesta de la Inmaculada.
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